Esp Eng María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

Ven, Sé Mi Luz

Séptimo Domingo en Tiempo Ordinario

Durante su larga vida de servicio a los mas pobres de los pobres, Madre Teresa llegó a ser un icono de compasión para las gentes de todas las religiones; sus extraordinarias contribuciones a el cuidado de los enfermos, moribundos, y de los millares de otros que ningún otro estaba preparado para cuidarlos y atenderlos la llevaron a ser reconocida y aclamada en todo el mundo. En una de sus cartas, La Madre Teresa dijo que Jesucristo la había visitado en su oración y le pidió, “Ven, sé mi luz”. Madre Teresa abandonó su vida de privilegios y posesiones para vivir con los pobres y olvidados llegando a ser uno de ellos trayendo así la luz de Cristo a ellos. Al reflexionar en el lema de este año para la campaña de Juntos en Misión “Sean la Luz de Cristo”, la imagen de la Madre Teresa se me vino a la mente. Cuando contribuimos a esta campaña estamos siendo verdaderamente la luz de Cristo en nuestras parroquias y escuelas parroquiales. Es a través de su generosidad que están llevando la luz de Cristo a la vida de miles de niños y feligreses a lo largo y ancho de la Arquidiócesis de Los Ángeles que están en necesidad.

Come, Be my Light

Este domingo tuvimos nuestro “Domingo de compromiso”; sin embargo, las promesas que se hicieron fueron menos de la mitad de la meta que tenemos para este año. Por esta razón, le escribo para que se comprometan a este programa si todavía no lo han hecho. Juntos podemos hacer la diferencia; juntos podemos traer la luz y la alegría a nuestras parroquias y escuelas de este gran programa. Por eso una vez más los invito a que guiados en oración consideren el ser parte de este programa. de parte de todos los niños, escuelas y parroquias quiero agradecerles su generosidad y apoyo. Ustedes pueden encontrar un sobre para ser su compromiso en este boletín. Por favor de llenar la parte del sobre y devolverlo a uno de los ujieres o en la oficina de la parroquia. Otra vez, gracias y que Dios los bendiga.

Lecturas de la Semana

Lunes: Sir 1:1-10; Sal 93 (92):1-2, 5; Mc 9:14- 29
Martes: Sir 2:1-11; Sal 37 (36):3-4, 18-19, 27-28, 39-40; Mc 9:30-37
Miércoles: 1 Pe 5:1-4; Sal 23 (22):1-3a, 4-6; Mt 16:13-19
Jueves: Sir 5:1-8; Sal 1:1-4, 6; Mc 9:41-50
Viernes: Sir 6:5-17; Sal 119 (118):12, 16, 18, 27, 34, 35; Mc 10:1-12
Sábado: Sir 17:1-15; Sal 103 (102):13-18; Mc 10:13-16
Domingo: Is 49:14-15; Sal 62 (61):2-3, 6-9; 1 Cor 4:1-5; Mt 6:24-34

Los Santos y Otras Celebraciones

Domingo: Séptimo Domingo del Tiempo Ordinario
Lunes: Día de los Presidentes
Martes: San Pedro Damián
Miércoles: La Cátedra de San Pedro; Nacimiento de Washington
Jueves: San Policarpo

Sabiduria Divina

El mensaje del Señor, por medio de Moisés, fue “no te vengarás ni guardaras rencor… ama a tu prójimo como a ti mismo” (Levítico 19:18). Podríamos pensar, “Excelente enseñanza pero no es muy realista”. Y en el Evangelio de hoy, Jesús se adelanta. ¿Si te golpean, pon la otra mejilla? ¿Tratar a los enemigos como si fueran amigos? Y así otra vez, estamos tentados a pensar que son bonitos ideales, perno no muy prácticos en el “mundo real”.

Pablo hace eco a las palabras de Jesús cuando les dice a los corintios que lo que parece ser sabiduría de los hombres es absurdo para Dios. La sabiduría divina brilla sobre los buenos y los malos, llueve sobre los honestos y deshonestos, sin distinción. Debemos examinar nuestra sabiduría y sentido común para ver cómo estos se comparan con la sabiduría de Dios, y hacer los ajustes correspondientes.

Responda la llamada para brillar brillantemente para los demás

Hoy Dios invita a cada uno de nosotros a compartir nuestros dones con nuestros hermanos y hermanas en Cristo que están en necesidad. A través de Together in Mission podemos compartir nuestros poderosos hechos y dar sanidad y fe a las comunidades que simplemente no estarían aquí sin su apoyo. Aunque nuestra Iglesia es grande, nuestra fuerza no radica en nuestro número, sino en nuestra compasión y capacidad para responder al llamado de ayuda. Cada donación, independientemente del tamaño, importa siempre que donemos lo que podamos y respondamos al llamado de nuestra fe. Para aquellos de ustedes que ya se han comprometido a un regalo, de corazón totalmente gracias. Para aquellos de ustedes que aún no han hecho un regalo este año, todavía hay tiempo para participar en este llamamiento vital. Juntos podemos asegurarnos de que el amor y la presencia de Dios sean sentidos por todos – especialmente los necesitados. Que Dios te bendiga por tu generosidad.