Esp Eng María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

Felices Pascuas de Resurrección

El Señor Resucitó, Aleluya!

Estimados feligreses, este domingo celebramos con gran alegría la fiesta más grande y solemne que tenemos en nuestra iglesia católica que es la Resurrección de Cristo. De hecho, esta festividad es el centro y corazón de nuestra vida sacramental, litúrgica y, sobre todo, de nuestra vida espiritual. San Pablo nos dice: “Si Jesús no hubiera resucitado de la muerte, vana sería nuestra fe y los más desdichados de los hombres” (1 Cor 15:14). En otras palabras, si Jesús no hubiera resucitado, el cristianismo sería un fraude, una broma. Sin embargo, Jesús SI resucitó de la muerte lo que quiere decir que es realmente lo que dice que EL es: El Hijo de Dios y por lo tanto, tenemos que hacerlo el centro máximo de nuestras vidas. No hay tercera opción. Es por medio de este misterio pascual que regresamos a los brazos del Padre. Todos nuestros pecados, divisiones, vicios, violencia y miserias humanas son lavadas por Cristo en la cruz. La buena noticia pues de este trágico acontecimiento de la cruz es que por ella y por la resurrección de Cristo nuestra relación que habíamos perdido con el Padre por el pecado original ha sido restaurada. La resurrección de Cristo es pues nuestra resurrección. Dejemos que el milagro de este gran acontecimiento resuene en nuestros corazones y que seamos transformados por el mismo para llevar esta alegría a nuestros hermanos y hermanas. El Papa Francisco nos dice: “Fe en la resurrección y la esperanza que él nos trae por medio de ella es el regalo más hermoso que el cristiano debe ofrecer a los demás.” De parte del P. Walter, de mi parte y de todos los que colaboramos aquí en María Inmaculada, queremos desearles unas muy felices y bendecidas fiestas de resurrección.

Dios les bendiga,

Rev. Abel Loera,
Párroco

Regocijémonos y Alegrémonos

“¡Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo!” (Salmo 118:24). Recordemos que estas palabras del salmo responsorial de hoy no sólo brotan del corazón de los que están reunidos en nuestra parroquia. También son cantadas por los pobres en pequeños barrios de toda América Central y Sudamérica. Son cantadas por aquellos a los que se les niega la libertad religiosa en nuestro mundo; estos cristianos elevan sus voces en lugares de culto clandestinos. Son cantadas por personas que han perdido seres queridos a manos del terrorismo y la guerra alrededor del mundo. Incluso en medio del conflicto y la división, los cristianos nos unimos para declarar que la pobreza, la soledad, la violencia y la división nunca jamás tendrán tanto poder como la Vida, la Muerte y la Resurrección de Jesucristo. Sin duda, ¡regocijémonos este día y alegrémonos!

Lecturas de la Semana

Lunes: Hch 2:14, 22-33; Sal 16 (15):1-2, 5, 7-11; Mt 28:8-15
Martes: Hch 2:36-41; Sal 33 (32):4-5, 18-20, 22; Jn 20:11-18
Miércoles: Hch 3:1-10; Sal 105 (104):1-4, 6-9; Lc 24:13-35
Jueves: Hch 3:11-26; Sal 8:2, 5-9; Lc 24:35-48
Viernes: Hch 4:1-12; Sal 118 (117):1-2, 4, 22-27; Jn 21:1-14
Sábado: Hch 4:13-21; Sal 118 (117):1, 14-21; Mc 16:9-15
Domingo: Hch 2:42-47; Sal 118 (117):2-4, 13-15, 22-24; 1 Pe 1:3-9; Jn 20:19-31

Los Santos y Otras Celebraciones

Domingo: Domingo de Pascua: La Resurrección del Señor
Lunes: Lunes de la Octava de Pascua; Día de los Impuestos
Martes: Martes de la Octava de Pascua
Miércoles: Miércoles de la Octava de Pascua
Jueves: Jueves de la Octava de Pascua
Viernes: Viernes de la Octava de Pascua
Sábado: Sábado de la Octava de Pascua; Día de la Tierra

¿Sabía Usted?

Ore por la Sanación de las Víctimas de Abuso
Cada uno de nosotros, como miembros de nuestra comunidad católica, podemos contribuir a la sanación recordando a los sobrevivientes de abuso en nuestras oraciones. La siguiente oración es de la USCCB (Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos).

Espíritu Santo, consolador de corazones, sana las heridas de tu pueblo y transforma el quebrantamiento en integridad. Concédenos coraje y sabiduría, humildad y gracia, para actuar con justicia. Danos sabiduría en nuestras oraciones y obras. Concede que todos los perjudicados por el abuso puedan encontrar justicia. Pedimos esto a través de Cristo, nuestro Señor. Amén.