Esp Eng María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

Invitado

The Kingdom of God

Vigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario

La Buena Nueva es que todos hemos sido invitados –invitados al Reino, invitados a ser discípulos. Es una invitación que cambia nuestra vida y, como tantas otras invitaciones, requiere mucha consideración y discernimiento. Así escojamos el Matrimonio, el Orden sagrado, la vida célibe o comunitaria, sabemos la seria planificación y consideración que requieren estas importantes decisiones. Como el constructor de la torre en el Evangelio, hemos sopesado los costos tanto monetarios como emocionales. Hemos reflexionado y planificado nuestra vida en la dirección en la que creemos Dios nos ha llamado. Y mientras oramos por orientación y aceptación de la voluntad de Dios, con frecuencia no comprendemos muchas cosas. Como Salomón recurrimos a Dios para pedirle sabiduría y consejo al tomar decisiones que cambiarán nuestra vida.

Lecturas de la Semana

Lunes: 1 Cor 5:1-8; Sal 5:5-7, 12; Lc 6:6-11, o las lecturas de la Misa “Por la santificación del trabajo”
Martes: 1 Cor 6:1-11; Sal 149:1b-6a, 9b; Lc 6:12-19
Miércoles: 1 Cor 7:25-31; Sal 45 (44):11-12, 14-17; Lc 6:20-26
Jueves: Mi 5:1-4a o Rom 8:28-30; Sal 13 (12):6; Mt 1:1-16, 18-23 [18-23]
Viernes: 1 Cor 9:16-19, 22b-27; Sal 84 (83):3-6, 12; Lc 6:39-42
Sábado: 1 Cor 10:14-22; Sal 116 (115):12-13, 17-18; Lc 6:43-49
Domingo: Ex 32:7-11, 13-14; Sal 51 (50):3-4, 12-13, 17, 19; 1 Tim 1:12-17; Lc 15:1-32 [1-10]

Los Santos y Otras Celebraciones

Domingo: Vigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario
Lunes: Día del Trabajo
Jueves: La Natividad de la Santísima Virgen María
Viernes: San Pedro Claver
Sábado: Santa María Virgen

Una Palabra de Agradecimiento

Ya tengo dos meses aquí en la parroquia de Maria Inmaculada y estoy sorprendido de la vibrante y energética vida espiritual de los miembros de la comunidad así como de la participación de los diferentes ministerios en las varias actividades de la parroquia. Gracias! He tenido la oportunidad de reunirme con algunos de los grupos y espero pronto reunirme con el resto de los grupos y sus líderes. La semana pasada tuvimos nuestra primera junta para la Fiesta y me quede igual de impresionado por el entusiasmo y el compromiso de los para ser de nuestra Fiesta todo un gran éxito. Quiero pues tomar este espacio para agradecerles a todos por el apoyo generoso de su tiempo, talentos y diferentes donaciones. Realmente se ve la diferencia cuando se trabaja en unidad con una sola meta y un solo propósito. Como ya lo habrán notado, se está pintando la iglesia y ya está por terminarse. Después continuaremos con el laqueado de las bancas. Les invito a que me ayuden con el cuidado de la iglesia para así poder tenerla siempre limpia y hermosa. Finalmente, en la junta de la Fiesta se mencionó el pintado del estacionamiento de la parroquia. Estoy al tanto de que se hicieron algunas actividades para recaudar fondos para este propósito y quiero asegurarles que estamos trabajando en este proyecto. Se hicieron algunos planos en restructuración de los espacios de los carros y estamos agarrando presupuestos. Les reafirmo que se está trabajando en esto y primero Dios le tendremos hecho después de la Fiesta. Una vez más gracias por su arduo trabajo y por su paciencia para conmigo y sigamos trabajando juntos. Les pido por sus oraciones y están seguros de mis oraciones por ustedes.

Nacimiento de la Vírgen María

Nació en Nazaret. Sus padres fueron según la tradición, San Joaquín y Santa Ana. María era de familia sacerdotal, descendiente de Aarón; ya que Isabel, madre de Juan y esposa del sacerdote Zacarías, era su prima (Lc 1,5; 1,36). María y José eran de modestas condiciones económicas, pero ricos en santidad y virtud cumplidores de la Ley como lo prueba el Evangelio según San Lucas (Lc.1,22-24). [1]

Sabemos por la revelación y el magisterio de la Iglesia, que en Ella, la gracia divina se adelantó a la naturaleza viciada; que ningún hábito impuro la contaminó jamás; que sola Ella, entre todas las hijas de Adán, por un milagro de preservación redentora, fue preservada del universal contagio del pecado original; que Dios pareció haber agotado los tesoros inmensos de su omnipotencia, para embellecer y santificar su alma; y que la fidelidad perfecta de la Virgen, correspondiendo con exacta cooperación a los continuos llamamientos de la gracia, acumuló en sí méritos sobrenaturales sobre toda otra humana medida e hizo de Ella la más bella, la más sublime y santa entre todas las puras criaturas salidas de las manos del Creador.

El gran Padre y Doctor de la Iglesia, San Ambrosio, dice a este respecto:

“Era la Virgen María de alma prudente y corazón blando y humilde, grave y parca en el hablar, aficionada a lecturas santas, modesta en sus palabras, muy atenta a lo que hacía, y buscando en todo siempre agradar a Dios y no a los hombres. A nadie molestó jamás, a todos quiso bien, y tuvo particular respeto y reverencia a los mayores.”

Nada duro o provocativo había en sus ojos o en su mirar; nada de atrevido o inconsiderado en sus palabras; y en sus acciones, nada que no fuese de todo punto digno y decoroso. Sus gestos y su andar, nada tenían de ligero, suelto o petulante, antes bien, procedía con todo orden y compostura, de suerte que, la modestia y continente exterior de su persona eran como un bello reflejo de su alma, y podía servir como acabado ejemplar de toda probidad.

Era Ella la mejor guarda de sí misma, y tan apacible en su andar, en sus palabras y ademanes, que con sus pasos y movimientos, más que avanzar en el camino parecía adelantar en la virtud. Cuando hacía esta Virgen modestísima, podía tomarse como regla de buen proceder y de virtud.