Esp Eng María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

¿Porqué Soy Católico? – Parte IV

Vigésimo Noveno Domingo en Tiempo Ordinario

Hemos llegado a la cuarta semana de la serie “Porque soy católico”. Para aquellos que apenas se están integrando y no han leído el boletín por las últi- mas tres semanas, he escrito algunos principios básicos acerca de nuestra fe catolica. Esto con el fin de tener un mejor conocimiento de la misma y de nuestra iglesia Católica.

En resumen, hemos hablado de tres puntos: a) Los humanos tenemos la capacidad de transcender más allá del tiempo y espacio; la capacidad de buscar y tener una relación con Dios. b) Dios es más de lo que podemos decir y pensar acerca de él; Dios es el “que es”, y c) y aunque cuando no podemos “definir” Dios, nosotros podemos experimentar su amor manifestado en Jesucristo, el amor encarnado del Padre. Por todo esto podemos llegar a la conclusión que Dios es amor y por amor Él nos creó para vivir en su amor. Nosotros escuchamos del profeta Jeremías “Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía: antes de que tu nacieras, yo te consagre” (5:1) Dios nos conoce bien. También que hasta el numero de nuestros cabellos están contados. (Lucas 12:7) Dios no es alguien lejano sentado en un trono dando ordenes y reglas. Nuestro Dios es alguien cercano y personal.

El rey David lo describe de una manera impresionante y fuerte cuan- do nos dice en el salmo 23: “Su bondad y su misericordia me seguirán todos los días de mi vida.” Me fascina esta descripción! Dios es bondad; Dios es misericordia. Pero esta es mi parte favorita: “Me seguirá” es decir va atrás de nosotros, no nos abandona. Han tenido esta visión de Dios? Un Dios que nos sigue; que nos busca; que nos alcanza? Entiendo a veces es tan difícil confiar y creer en este Dios tan cercano pero en realidad, no es tan difícil como parece. Vamos a intentarlo. Solo basta que abramos nuestro corazón a ese Dios paciente y bondadoso el Dios que es el ‘que es’. Abramos nuestro corazón a su amor y a su misericordia; abramos nuestro corazón al Dios que quiere estar con nosotros todos los días de nuestra vida. Continuará…

Bendiciones,
Padre Abel Loera, Párroco

Lecturas de la Semana

Lunes: Rom 4:20-25; Lc 1:69-75; Lc 12:13-21
Martes: Rom 5:12, 15b, 17-19, 20b-21; Sal 40 (39):7-10, 17; Lc 12:35-38
Miércoles: Rom 6:12-18; Sal 124 (123):1b-8; Lc 12:39-48
Jueves: Rom 6:19-23; Sal 1:1-4, 6; Lc 12:49-53
Viernes: Rom 7:18-25a; Sal 119 (118):66, 68, 76-77, 93-94; Lc 12:54-59
Sábado: Ef 2:19-22; Sal 19 (18):2-5; Lc 6:12-16
Domingo: Ex 22:20-26; Sal 18 (17):2-4, 47, 51; 1 Tes 1:5c-10; Mt 22:34-40