Ídolos Contemporáneos II
33ro Domingo del Tiempo Ordinario
“Toda la tierra ha visto al Salvador.”Sal. 97
La idolatría es un pecado grave contra el primer mandamiento en el que Dios nos dice que es el único Señor. Cuando permitimos que algo o alguien ocupe el lugar de Dios en nuestro corazón nos hacemos daño a nosotros mismos y a los demás, por ello Dios no lo quiere, pues no podemos tener amor verdadero si no amamos a Dios por encima de todo. Continuamos con una lista de idolatrías frecuentes en el mundo actual.
- La comida, el placer y el confort. Cuando se vive para satisfacer los sentidos o buscar comodidad constante, poniendo en esto el corazón y la esperanza.
Cita: “Su dios es el vientre” (Flp 3,19).
Consecuencias: Pereza espiritual, falta de dominio propio. Descuido del ayuno y la sobriedad cristiana. Incapacidad de sacrificio. Vacío moral y apatía ante el sufrimiento ajeno. - El sexo y la sensualidad. Cuando el placer sexual o la atracción física se vuelven fin en sí mismos, fuera del amor y del plan de Dios. Placer sobrevalorado se idolatra y esclaviza. Puede convertirse en una peligrosa adicción.
Cita: “El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor” (1 Cor 6,13).
Consecuencias: Esclavitud de pasiones, adicciones, lujuria. Destrucción de familias, relaciones y autoestima. Pérdida de pureza, capacidad de amar y fidelidad. Distorsión de la imagen de Dios en el amor humano. - El conocimiento, la ciencia o la tecnología: Creer que el progreso humano puede sustituir a Dios o que la ciencia responde a todo, ocupando el lugar de Dios.
Cita: “El saber envanece; el amor edifica” (1 Cor 8,1).
Consecuencias: Orgullo intelectual y autosuficiencia. Deshumanización de la vida (transhumanismo, manipulación genética, lA sin ética). Pérdida de sentido trascendente. Se puede concebir la fe como simple superstición. - El poder, la política o la ideología: Cuando se absolutiza una ideología, partido, nación o líder político.
Cita: “No tenemos más rey que el César” (Jn 19,15) — la idolatría del poder que Cristo rechazó.
Consecuencias: Fanatismo, división, odio. Manipulación de masas. Pérdida del discernimiento moral. Violencia y corrupción. - Las relaciones humanas y los afectos: Cuando se pone a una persona (pareja, hijo, amigo) en el lugar que solo Dios debe ocupar.
Cita: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí” (Mt 10,37). Consecuencias: Dependencia afectiva y codependencia. Dolor desproporcionado ante rupturas. Desviación del amor auténtico hacia posesividad. Infidelidad a la voluntad de Dios.
Santa Rosa-Filipina Duchesne | Biografía
Rosa-Filipina Duchesne nació el 29 de agosto de 1769 en Grenoble, Francia, en el seno de una familia acomodada profundamente comprometida con su fe católica. Desde muy joven, Rosa-Filipina sintió el llamado a la vida religiosa y aspiraba a convertirse en miembro de la Sociedad del Sagrado Corazón. Sin embargo, su familia se oponía a esta decisión, y no fue hasta los 18 años que pudo unirse a la orden.
Para escapar de los planes que su familia tenía para ella, convenció a una tía de acompañarla en una visita al monasterio de la Orden de la Visitación de Santa María. Una vez allí, solicitó inmediatamente su admisión y fue aceptada, dejando a su tía regresar sola a casa para dar la noticia a su familia. Emitió sus votos perpetuos en 1789, justo cuando la Revolución Francesa comenzaba a extenderse por el país.
Durante la revolución, muchas órdenes religiosas fueron disueltas y la persecución religiosa se volvió desenfrenada. Sin embargo, la hermana Rosa-Filipina se negó a abandonar su fe o su vocación de servir a los demás. Continuó trabajando en secreto, a menudo arriesgando su vida para brindar ayuda y consuelo a quienes lo necesitaban. Durante el Reino del Terror de la Revolución Francesa, sin embargo, se vio obligada a regresar a su hogar. Decidida a no desanimarse, vivió de acuerdo con la Regla de su congregación y sirvió a su familia y a los religiosos que habían sido encarcelados, en la medida de sus posibilidades durante ese tiempo.
Inspirada por un espíritu misionero, la hermana Rosa-Filipina aceptó una invitación para establecer escuelas para niños nativos americanos y franceses en la diócesis de Luisiana. En septiembre de 1818 se abrió en St. Charles, Misuri, la primera escuela del Sagrado Corazón fuera de Europa. El primer noviciado se abriría al año siguiente en Florissant, Misuri. La vida en la frontera estaba llena de dificultades, desde el frío extremo hasta la escasez de recursos, incluidos alimentos, refugio y ropa. A pesar de estos desafíos, la hermana Rosa-Filipina abrió escuelas y orfanatos, enseñó a leer y escribir a las niñas y atendió a los enfermos y a los pobres.
No fue hasta que Rosa-Filipina tenía 72 años que se cumplió su deseo de servir a los nativos americanos. El superior jesuita de una misión para abrir una escuela para los potawatomi en Sugar Creek, Kansas, insistió en que ella se uniera. Aunque estaba enferma y débil, permaneció con los potawatomi durante un año, pasando largas horas en contemplación, lo que le valió el apodo de Quah-kah-ka-num-ad, “Mujer-que-siempre-reza”.
Murió el 18 de noviembre de 1852, a los 83 años. El 3 de julio de 1988, el Papa Juan Pablo II declaró santa a Rosa-Filipina Duchesne. La hermana Rosa-Filipina era conocida por su bondad, su compasión y su fe inquebrantable. Inspiró a muchos a seguir sus pasos, y su legado perdura hoy en la labor de la Sociedad del Sagrado Corazón y otras órdenes religiosas que continúan sirviendo a los demás alrededor del mundo.
Lecturas de la Semana
Domingo: Malaquías 3:19-20a/2 Tesalonicenses 3:7-12/Lucas 21:5-19
Lunes: 1 Macabeos 1:10-15, 41-43, 54-57, 62-63/Salmo 119:53, 61, 134, 150, 155, 158/Lucas 18:35-43
Martes: 2 Macabeos 6:18-31/Salmo 3:2-3, 4-5, 6-7/Lucas 19:1-10
Miércoles: 2 Macabeos 7:1, 20-31/Salmo 17:1bcd, 5-6, 8b y 15/Lucas 19:11-28
Jueves: 1 Macabeos 2:15-29/Salmo 50:1b-2, 5-6, 14-15/Lucas 19:41-44
Viernes: 1 Macabeos 4:36-37, 52-59/1 Crónicas 29:10bcd, 11abc, 11d-12a, 12bcd/Lucas 19:45-48
Sábado: 1 Macabeos 6:1-13/Salmo 9:2-3, 4 y 6, 16 y 19/Lucas 20:27-40
Domingo Siguiente: 2 Samuel 5:1-3/Salmo 122:1-2, 3-4, 4-5/Colosenses 1:12-20/Lucas 23:35-43
Celebraciones de la Semana
Domingo: 33er Domingo del Tiempo Ordinario
Lunes: Memoria de Santa Isabel de Hungría, religiosa
Viernes: Memoria de la Presentación de la Santísima Virgen María
Sábado: Memoria de Santa Cecilia, virgen y mártir
Domingo Siguiente: Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo



