Distingue lo Fundamental de lo Secundario
19no Domingo del Tiempo Ordinario
“Dichoso el pueblo escogido por Dios.”Sal. 32
Hay muchas cuestiones que llevan incluso a los católicos a dividirse, en base a sus preferencias subjetivas, tendencias personales, opiniones y gustos legítimos. Es apremiante que aprendamos a respetar todas estas diferencias legitimas en gustos y opiniones de los demás, aun cuando no coincidan con las nuestras, pues sería absurdo y anti-cristiano el dividirnos o enemistarnos por estas razones que son ineludibles, por no distinguir lo esencial de lo secundario, o por anteponer esto a aquello.
Muchos se aferran a que las cosas sean a su manera, con frecuencia en lo que se refiere a cuestiones secundarias que pueden hacerse de modos diferentes. Por ejemplo, si a uno le gusta más lo tradicional en la decoración, en la música, y preferiría que la misa se diera en latin, etc.; mientras que a otros les gusta más la música moderna incluso en la misa, expresiones de emociones y júbilo, etc. Debemos saber que ambas preferencias son legítimas y validas dentro de la misma fe que nos une a todos, por ello debemos aceptar y respetar sin permitirnos caer en divisiones y rivalidades infantiles.
Es decir, no podemos dividirnos por este tipo de cosas, pues ofenderíamos a Dios que quiere que seamos uno, en la diversidad que nos caracteriza. El ha enriquecido a la Iglesia con personas diferentes, con capacidades, dones y carismas diferentes, no para que nos peleemos pretendiendo que todos quieran hacer las cosas del mismo modo y que todos sean buenos para lo mismo. Así como hizo diferentes al hombre y a la mujer para que unidos se complementen y sean uno, como lo es Cristo con la Iglesia.
Incluso debemos ser capaces de aceptar los errores y carencias de los demás, pues también es algo natural y legítimo que todos tenemos, y queremos que nos acepten pese a nuestra fragilidad, limitación y torpeza. Pues el cristiano va aún más allá de aceptar estas diferencias legitimas y carencias o defectos naturales; estamos llamados a aceptar y amar a los pecadores, aun cuando muestran inmadurez en su injusticia y pecado, pues solo Dios ve los corazones y solo Él puede condenar.
“Sopórtense y perdónense unos a otros si uno tiene motivo de queja contra otro. Como el Señor los perdonó, a su vez hagan ustedes lo mismo.”Colosenses 3,13
Debemos saber también discernir lo verdaderamente importante a la luz de lo que Dios nos revelado en Cristo: busca primero el Reino de Dios. Esto es el gran tesoro, sin el cual nada tenemos. Por ello debemos saber supeditar todo a este Tesoro. Todo lo demás vendrá por añadidura y es menos importante. Perder cualquier cosa, todo lo temporal, incluso la vida física, antes de perder el valor supremo que recibimos por la fe Su Reino de amor, gozo y paz, la Vida eterna. Anteponer esto a todo lo demás, pues es verdaderamente lo único necesario.
Lecturas de la Semana
Domingo: Sab 18, 6-9/Sal 32, 1. 12. 18-19. 20-22 (12)/Heb 11, 1-2. 8-19 o 11, 1-2. 8-12/Lc 12, 32-48 o 12, 35-40
Lunes: Dt 10, 12-22/Sal 148, 1-2. 11-12. 13. 14/Mt 17, 22-27
Martes: Dt 31, 1-8/Dt 32, 3-4. 7. 8. 9 y 12/Mt 18, 1-5. 10. 12-14
Miércoles: Dt 34, 1-12/Sal 65, 1-3. 5 y 8. 16-17/Mt 18, 15-20
Jueves: Jos 3, 7-10. 11. 13-17/Sal 113, 1-2. 3-4. 5-6/Mt 18, 21-19, 1
Viernes:
Vigilia: 1 Cr 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2/Sal 131, 6-7. 9-10. 13-14/1 Co 15,54-57/Lc 11, 27-28
Día: Ap 11, 19; 12, 1-6. 10/Sal 44, 10. 11. 12. 16/1 Co 15, 20-27/Lc 1, 39-56
Sábado: Jos 24, 14-29/Sal 15, 1-2 y 5. 7-8. 11/Mt 19, 13-15
Domingo Siguiente: Jr 38, 4-6. 8-10 Sal 40, 2. 3. 4. 18 (14)/Heb 12, 1-4/Lc 12, 49-53
Conmemoraciones de la Semana
Domingo: 19no Domingo del Tiempo Ordinario
Lunes: Santa Clara, virgen
Martes: Santa Juana Francisca de Chantal, religiosa
Miércoles: San Ponciano, papa, y San Hipólito, sacerdote, mártires
Jueves: San Maximiliano Kolbe, sacerdote y mártir
Viernes: La Asunción de la Santísima Virgen María
Sábado: San Esteban de Hungría
Próximo Domingo: 20mo Domingo del Tiempo Ordinario



