Español English María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

Jesús, Pan Bajado del Cielo

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

“Levantaré el cáliz de la salvación.”Sal. 115

Este es el pan que bajó del cielo. Los antepasados de ustedes comieron maná y murieron, pero el que come de este pan vivirá para siempre. ¿Creemos estas palabras? El que las cree, junto con tantas otras palabras de Jesús ya no teme a la muerte, pues sabe que Cristo le da Vida eterna.

CRISTO SE HACE ALIMENTO, para mostrarnos su pasión de amor por nosotros. Se hizo pobre para enriquecernos, nació en Belén (casa de pan) en un pesebre, donde se coloca el alimento para el ganado; de ese modo ya se nos enseña que Él se haría nuestro alimento, pan de vida, para ser carne de nuestra carne, uno con nosotros, de este modo tan elocuente y significativo.

Quiere que entremos en esa comunión amorosa, pues Él quiere habitar en ti, en tu alma y ser la Vida de tu alma, pues sin El no tenemos vida y el alma está muerta.

El que me come vivirá por mí. Quiere que tengamos su vida en nosotros, y así vivamos por El y para El. Esto significa que le dejaremos actuar en nosotros, que nos dejaremos guiar por El, que confiaremos en El y haremos su voluntad, lo cual debe ir unido a la recepción de su cuerpo en la eucaristía. Ser uno con Cristo, para que Cristo siga actuando, sanando y salvando, sirviendo, actuando y hablando por medio nuestro.

“La copa de bendición que bendecimos, ¿acaso no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? Así, siendo muchos formamos un solo cuerpo, porque el pan es uno y todos participamos del mismo pan.”1 corintios 10, 16s

“Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo.”1 corintios 11,17ss

Nos habla claro para que no cometamos sacrilegios ni lo tomemos a la ligera. Quiere que le reconozcamos en ese pan de vida eterna, y nadie debe recibirlo sin fe, sin discernir que es el Señor dándose en alimento por amor a nosotros.

Sabernos amados inmensamente por El, aprende a recibir su pasión de amor en cada eucaristía, para corresponderle con amor. Por eso sería recomendable venir a recibirlo si es posible a diario, como nos enseñó Jesús a pedir en el padre nuestro, el pan de cada día, el del alma es aun mas importante que el del cuerpo, pues da la vida eterna en la comunión con El.

“Nos diste Señor el pan del cielo. Que contiene en sí todo deleite.”Salmo 77:25

Lecturas de la Semana

Domingo: Ex 24, 3-8/Sal 115, 12-13. 15-16. 17-18 (13)/Heb 9, 11-15/Mc 14, 12-16. 22-26
Lunes: 2 Pe 1, 2-7/Sal 90, 1-2. 14-15. 15-16/Mc 12, 1-12
Martes: 2 Pe 3. 12-15. 17-18/Sal 89. . 2. 3-4. 10. 14 v 16/Mc 12. 13-17
Miércoles: 2 Tim 1, 1-3. 6-12/Sal 122, 1-2. 2/Mc 12, 18-27
Jueves: 2 Tim 2, 8-15/Sal 24, 4-5. 8-9. 10 y 14/Mc 12, 28-34
Viernes: Os 11, 1. 3-4. 8-9/Sal 11, 2-3. 4. 5-6 (3)/Ef 3, 8-12. 14-19/Jn 19, 31-37
Sábado: 2 Tim 4, 1-8/1 Sm 2, 1. 4-5. 6-7. 8/Lc 2, 41-51
Domingo Siguiente: Gn 3, 9-15/Sal 129, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8 (7)/2 Cor 4, 13-5, 1/Mc 3, 20-35

Conmemoraciones de la Semana

Domingo: Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
Lunes: San Carlos Lwanga y compañeros, mártires
Miércoles: San Bonifacio, obispo y mártir
Jueves: San Norberto, obispo
Viernes: El Sagrado Corazón de Jesús
Sábado: Inmaculado Corazón de María
Domingo Siguiente: 10mo Domingo del Tiempo Ordinario

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