Español English María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

La Fe No Es Teoría

4to Domingo de Adviento

“Ya llega el Señor, el rey de la gloria.”Sal. 23

Muchos tienen la religión como un conjunto de ideas teóricas bonitas que les dan cierto bien estar, tal vez como cualquier otro hobby, sea juego de golf o pasatiempo en un paseo. No conocen la fe como el tesoro por el que vale la pena sacrificar tiempo y dinero, y hasta dar incluso la vida misma; la toman como una ideología o teoría agradable, pero después salen a lo que consideran el mundo real, a la vida cotidiana, a ganar dinero, a pasarlo bien, a disfrutar,… en definitiva viven como los que no tienen fe, porque su fe no marca diferencia alguna en sus vidas.

El ser humano, además de ser algo racional—no mucho, pues seguimos teniendo mucho de irracional—también es un ser religioso por naturaleza. Muestra de ello es que los que no asisten a una iglesia, de todos modos, se ponen a creer en cualquier cosa, tales como amuletos, horóscopos, supersticiones, adivinos, cartas etc. como decía Chesterton, pues no teniendo la fe verdadera se abre a cualquier fe falsa.

Muchos de los que van a la iglesia pueden también estar en una fe falsa, pues solo buscan llenar ese espacio de religiosidad que hay en el ser humano y que si no lo saben aprovechar para dar con el tesoro del Dios vivo, pueden quedar en una fe idolátrica, o falsa, hipócrita, tapadera de una vida igualmente pagana y esclava del pecado, del propio ego que se entroniza y no se deja liberar por Jesús.

La verdadera fe se vive como lo más importante de todo, poniendo a Dios y su mensaje en la prioridad absoluta, en primer lugar, y postponiendo todo lo demás como algo secundario y pasajero. Es lo que nos pide Jesús mismo al pedirnos el amor primero. Si amas a tu madre más que a mi… Busca primero el Reino de Dios.

El que no le da ese lugar de primero es porque no lo ha encontrado ni conocido. Pues el que lo encuentra estará dispuesto a dejar todo lo demás, antes que perder ese tesoro (Mt 13,44). ES EL EJEMPLO QUE NOS DAN MARÍA Y JOSÉ. Ante la voz de Dios no dudan ni por un momento darle un SI incondicional, inmediato. Ante la voluntad de Dios desaparece la propia, se dejan a sí mismos y responden.

Esa es la fe, no una ideología, sino una vida. La fe actúa por la caridad (Ga 5,6) pues sin obras esta muerta (Stg 2,17). Por ello es importante vivirla, pues si no se vive se pierde. Si no vives lo que crees, acabas creyendo lo que vives.

María respondió al ángel: aquí esta la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra. Cuando José despertó, hizo lo que el Ángel le había dicho… Mt 1,24. DALE POSADA A CRISTO EN TU CORAZÓN COMO LO HIZO MARÍA Y JOSÉ.

La Primera Transfiguración

Me imagino a José despertando a la mañana siguiente del sueño, parpadeando en la penumbra del amanecer.

Un día, dentro de décadas, el bebé que lleva su esposa estará en la cima de una montaña. Su rostro resplandecerá como el sol, y los que lo miren caerán sobre sus propios rostros de miedo.

Llamamos a esto la transfiguración, y José no estará allí para verla. Pero eso no importa. Lo que esos hombres aprenderán en la cima de la montaba Jose ya lo sabe. Lo aprendió anoche.

Hoy, se sacude los restos de la somnolencia y se levanta.

“Levántante, y no tengas miedo.” Esto es lo que el bebé—ya no un bebé, sino un hombre ahora, uno de los últimos días de su vida—dirá a sus compañeros en la montaña dentro de unas décadas. Levantarán la vista para verlo de pie, como siempre fue, y se darán cuenta de que no cambió en absoluto. Ellos lo hicieron.

“No tengáis miedo.” Esto es lo que le dijo el ángel anoche al revelar a José la voluntad de Dios: que José tome a María y al Niño como suyos, a pesar de tener tantas razones para no hacerlo. Y hoy José despierta y el mundo es el mismo de siempre: María está embarazada y el Niño no le pertenece.

No, el mundo no ha cambiado. José lo ha hecho. Se levanta y se dirige a María.

El Adviento está llegando rápidamente a su fin y la Navidad se acerca pronto. el cambio está sobre nosotros. ¿Nos levantamos para aceptarlo, o caemos sobre nuestros propios rostros de miedo?

Lecturas de la Semana

Domingo: Is 7, 10-14/Sal 23, 1-2. 3-4. 5-6 (7. 10)/Rom 1, 1-7/Mt 1, 18-24
Lunes: 1 Sm 1, 24-28/1 Sm 2, 1. 4-5. 6-7. 8/Lc 1, 46-56
Martes: Mal 3, 1-4. 23-24/Sal 24, 4-5. 8-9. 10 y 14/Lc 1, 57-66
Miércoles:
Mañana: 2 Sm 7, 1-5. 8-12. 14. 16/ Sal 88, 2-3. 4-5. 27 y 29/Lc 1, 67-79
Jueves:
Vigilia: Is 62, 1-5/Sal 88, 4-5. 16-17. 27.29 (2)/Hch 13, 16-17. 22-25/ Mt 1, 1-25 o 1, 18-25
Misa de medianoche: Is 9, 1-6/Sal 95, 1-2. 2-3. 11- 12. 13 (Lc 2, 11)/Tit 2, 11-14/Lc 2, 1- 14
Matutina: Is 62, 11-12/Sal 96, 1. 6. 11-12/Tit 3, 4-7/Lc 2, 15-20
Día: Is 52, 7-10/Sal 97, 1. 2-3. 3-4. 5-6 (3)/ Heb 1, 1-6/Jn 1, 1-18 o 1, 1-5. 9-14
Viernes: Hch 6, 8-10; 7, 54-59/Sal 30, 3-4. 6 y 8. 16 y 17/Mt 10, 17-22
Sábado: 1 Jn 1, 1-4/Sal 96, 1-2. 5-6. 11-12/Jn 20, 1, 2-8
Próximo Domingo: Eclo 3, 2-6. 12-14/Sal 127, 1-2. 3. 4-5 (ver 1)/Col 3, 12-21 o 3, 12-17/Mt 2, 13-15. 19-23

Celebraciones de la Semana

Domingo: 4to Domingo de Adviento
Martes: San Juan Cancio, sacerdote
Miércoles: Nochebuena
Jueves: La Natividad del Señor
Viernes: San Esteban, el primer mártir
Sábado: San Juan, apóstol y evangelista
Próximo Domingo: La Sagrada Familia

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