Soberbia y Humildad
22do Domingo del Tiempo Ordinario
“Dios da Libertad y riqueza a los cautivos.”Sal. 67
La soberbia hizo del ángel de Dios un ángel caído o diablo. Así también la soberbia hace perder al hombre la comunión con Dios. Soberbia es creerme dios, en el sentido de tomarme la libertad de hacer lo que me viene en gana, sin considerar lo que Dios quiere, lo que El me expresa por mi bien; por ello es rebeldía y desobediencia, y puesto que Dios es Verdad, rebelarse contra la verdad es preferir la mentira, la tiniebla. Por ello su opuesto, la humildad, se puede definir como estar en la verdad, escoger la obediencia a Dios, como Jesús, José y María y tantos santos.
El humilde es conocedor de su naturaleza caída y limitación; está convencido de su propia torpeza y desconocimiento, por lo que se fía totalmente de su padre Dios y hace lo que Él le enseña como su voluntad, pues está convencido de que Dios le ama y todo lo que El quiere es lo mejor. Aunque le tiente el dulce lo deja si sabe que a Dios no le agrada que lo coma. Por ello puede renunciar a placeres y riquezas si son contrarios a la voluntad de Dios, renunciar a ver, a ir, a hacer, a decir,… si sabe que va contra el querer divino, pues sabe que su voluntad es siempre el verdadero bien para todos.
Fiarnos de Dios y no de nosotros, sabiendo que estamos engañados por nuestra torpeza carnal y por el mismo diablo. Debería ser lo normal para todo cristiano pensar desde el filtro del evangelio y aceptar solo lo que Dios acepta, y rechazar sin dudarlo lo que se que no quiere Dios, convencido de que así será mucho mejor para todos. Filtro de evangelio en ojos oídos y deseos, para no irme por caminos que me saquen de la voluntad de Dios, pues eso sería un suicidio, perder la Vida del alma.
Es un atrevimiento de la ignorancia y ceguera humana el creer que sabe todo, y decidir al margen de la luz de Cristo. Es propio de la temeraria soberbia humana y diabólica el atreverse a dudar de Dios y creer que uno sabe más y mejor que Dios lo que le conviene.
En el relato del Genesis vemos al hombre tomando el camino del diablo, de rebelarse y desobedecer a Dios. Prefirieron obedecer al diablo y con esa misma rebeldía nacemos como podemos ver desde los niños pequeños. Es frecuente en niños, adolescentes y jóvenes que no quieren hacer caso, quieren imponer su capricho, se aferran a pedir o incluso a exigir gritando, etc… es muestra clara de ese ego que es nuestra naturaleza caída, con sus tendencias, también llamados pecados capitales.
or ello cada ser humano debe escoger si quiere que Dios hecho hombre nos vino a mostrar para llevarnos al Padre y a la salvación eterna: el de la plena confianza en Dios que también vemos en María y José. “Padre si es posible aparta de mi este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya”
Lecturas de la Semana
Domingo: Eclo 3,17-18.20.28-29/Sal 14,2-3.3-4.4-5 (1a)/Heb 12,18-19.22-24a/Lc 14,1.7-14
Lunes: 1 Tes 4,13-18/Sal 95,1 y 3.4-5.11-12.13/Lc 4,16-30
Martes: 1 Tes 5,1-6.9-11/Sal 26,1.4.13-14/Lc 4,31-37
Miércoles: Col 1,1-8/Sal 51,10.11/Lc 4,38-44
Jueves: Col 1,9-14/Sal 97,2-3ab.3cd-4.5-6/Lc 5,1-11
Viernes: Col 1,15-20/Sal 99,1b-2.3.4.5/Lc 5,33-39
Sábado: Col 1,21-23/Sal 53,3-4.6 y 8/Lc 6,1-5
Domingo Siguiente: Sab 9,13-18b/Sal 89,3-4.5-6.12-13.14-17 (1)/Flm 9-10.12-17/Lc 14,25-33
Celebraciones de la Semana
Domingo: 22º Domingo del Tiempo Ordinario
Lunes: Día del Trabajo
Miércoles: San Gregorio Magno, Papa y Doctor de la Iglesia
Domingo Siguiente: 23º Domingo del Tiempo Ordinario



