Español English María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

Muestras de la Esclavitud Humana

4to Domingo de Cuaresma

“Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.”Sal. 33

El ser humano tarda mucho en comprender la situación de esclavitud en que se encuentra, pues a primera vista se siente libre para hacer lo que quiere, como el hijo prodigo; ve a la gente decidiendo lo que hace con su vida cada uno y cree que todos son libres para escoger lo que hacen con su vida. Pero después de un tiempo de ver la realidad del mundo y del ser humano a la luz de la revelación podemos comprender que no es así, pues nos constituye una situación de rebeldía contra Dios, el dador de vida, y para tener la Vida eterna necesitamos estar en comunión con El y poner fin a esa ruptura, como muestra la parabola del Padre misericordioso.

Fue Adán y Eva los iniciadores de la realidad en la que nos encontramos al tomar la decisión equivocada y grave de desobedecer a Dios y hacer caso al diablo, es decir que tomaron el lado equivocado, por lo que fueron expulsados del paraíso y cayeron en esta condición humana frágil, capaz de enfermar, tener accidentes, morir, naciendo a cero conocimiento, y viviendo en la torpeza e ignorancia casi total de las realidades y verdades eternas.

“Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo: Todo el que comete pecado, esclavo es del pecado, pero si el Hijo les da la libertad, serán verdaderamente libres.”Jn 8,34

Veamos algunas muestras de la tiranía a la que nos somete el mundo el demonio y la carne (nuestro desorden egoísta) que nos quieren encadenados en el pecado y sin la vida, dignidad y libertad de hijos de Dios:

  • Viven preocupados por el qué dirán los demás, sometidos a modas y dictados del mundo, que maneja el diablo, príncipe de este mundo y padre de la mentira.
  • Esclavos de aparentar, de querer estar por encima de los demás, y para ellos son capaces de gastar fortunas y de vender su alma al diablo.
  • Sometidos a la tiranía de los instintos carnales que busca satisfacer, aunque no quiera, pero no sabe ni puede dominarse.
  • Le vence la soberbia, la ira, la envidia, lujuria, pereza, gula, y todas las apetencias del propio desorden egoísta que le llevan a hacer lo que no quiere, o le impiden hacer lo que quiere.
  • Busca honores, riquezas y placeres, como los nuevos becerros de oro ante los que se postra, pues al negar a Dios se pone a correr tras cualquier ídolo de este mundo, como le paso al hijo prodigo.
  • Son capaces de robar y de matar por el dinero, por el poder, como vemos en dictadores, mafias de tráfico de personas o de drogas etc.

“¿ No sabéis que ofreciéndoos a uno para obedecerle os hacéis esclavos de aquel a quien os sujetáis, sea del pecado para la muerte, sea de la obediencia para la justicia?”Rom 6,16

OBEDEZCAMOS A NUESTRO PADRE MISERICORDIOSO.

Reconoce a Dios en tus momentos ordinarios

Por Colleen Jurkiewicz Dorman

Mini Reflexión: Dios no necesita nuestro arrepentimiento. Nosotros necesitamos nuestro arrepentimiento.

La Disculpa
Me gusta imaginar al Hijo Pródigo practicando su disculpa en el espejo.

No lo habría hecho, por supuesto. Los espejos no eran exactamente una moneda de diez centavos, la docena en ese entonces. Pero me lo imagino de todos modos, ensayando las palabras mientras contempla su propia reflexión: “Padre, he pecado contra Dios y contra ti. Trátame como tratarías a uno de tus trabajadores contratados.”

En otras palabras, he hecho mal. No merezco nada de ti. Pero por favor, no dejes que me muera de hambre. Sálvame.

La disculpa no era necesaria para conmover el corazón del padre. Lo sabemos porque antes de que se encuentren, antes de que se diga nada, el padre se siente abrumado por la compasión, no porque haya obtenido su satisfacción, ese tan esperado “Lo siento, me equivoqué.” No, simplemente está muy contento de ver a su hijo con vida. Incluso sin disculpas, sabemos que el padre le rogará a su hijo que se quede.

Entonces, ¿por qué el hijo se disculpa?

El padre no necesita el “lo siento.” No se está muriendo de hambre ni perdido. Siempre supo que era una mala idea. No necesita aprender ninguna lección.

Pero qué tragedia habría sido si el hijo nunca hubiera dicho que lo sentía. Sin duda, su padre le habría dejado quedarse como trabajador asalariado, y habría tenido comida para comer. Habría sobrevivido. Pero no habría sido lo que había nacido para ser.

A menudo pienso en la disculpa del hijo mientras estoy arrodillada en el confesionario, recitando torpemente pecados que Dios ya conoce y está ansioso por perdonar. ¿Por qué estás haciendo esto? Algunas personas preguntarían. Dios no necesita esto.

En la disculpa, ¿ves? La disculpa lo es todo. El hijo pródigo había muerto. La disculpa lo devolvió a la vida.

Dios no necesita nuestro arrepentimiento. Nosotros necesitamos nuestro arrepentimiento.

Lecturas de la Semana

Domingo: Jos 5, 9. 10-12/Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7 (9)/2 Co 5, 17-21/Lc 15, 1-3. 11-32
Escrutinio: 1 Sm 16, 1. 6-7. 10-13/Sal 22, 1-3. 3-4. 5. 6 (1)/Ef 5, 8-14/Jn 9, 1-41 o 9, 1. 6-9. 13-17. 34-38
Lunes: Is 65, 17-21/Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-12 y 13/Jn 4, 43-54
Martes: Ez 47, 1-9. 12/Sal 45, 2-3. 5-6. 8-9/Jn 5, 1-3. 5-16
Miércoles: Is 49, 8-15/Sal 144, 8-9. 13-14. 17-18/Jn 5, 17-30
Jueves: Ex 32, 7-14/Sal 105, 19-20. 21-22. 23/Jn 5, 31-47
Viernes: Sab 2, 1. 12-22/Sal 33, 17-18. 19-20. 21 y 23/Jn 7, 1-2. 10. 25-30
Sábado: Jr 11, 18-20/Sal 7, 2-3. 9-10. 11-12/Jn 7, 40-53
Domingo Siguiente: Is 43, 16-21/Sal 125, 1-2. 2-3. 4-5. 6 (3)/Flp 3, 8-14/Jn 8, 1-11
Escrutinio: Ez 37, 12-14/Sal 129, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8 (7)/Rom 8, 8-11/ Jn 11, 1-45 o 11, 3-7. 17. 20-27. 33-45

Conmemoraciones de la Semana

Domingo: 4to Domingo de Cuaresma
Martes: Día de los inocentes
Miércoles: San Francisco de Paula, ermitaño
Viernes: San Isidoro, obispo y doctor de la Iglesia
Sábado: San Vicente Ferrer, sacerdote
Domingo Siguiente: 5to Domingo de Cuaresma

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