Cristo Resucitado Nos Hace Una Nueva Creación
Domingo de Pascua
“Éste es el día del triunfo del Señor. Aleluya.”Sal. 117
No vino Jesús solo para enseñarnos a ser mejores personas, más amables, ni siquiera más caritativos o sacrificados, ni para darnos un código moral a cumplir. Cristo vino para hacernos nuevas creaturas, para divinizarnos, para hacernos hijos de Dios, y esto no sucede nada más por seguir una moralidad ni siquiera unas prácticas religiosas, sucede al abrirnos al Espíritu Santo por la fe, y dejarnos guiar por El, permitiendo que Él sea nuestra alma, nuestra luz y guía.
Dejamos de pertenecernos a nosotros y le pertenecemos a Él, dejamos de mandarnos solos y de hacer nuestra voluntad para hacer la voluntad de Dios, dejamos de vivir para nosotros mismos y empezamos a vivir para El en todo: nuestra manera de ver, de pensar, de amar; nuestros criterios para juzgar, hablar, pedir, gastar; nuestras prioridades y anhelos ya no son los que tendríamos humanamente, pues cambiaron y pasaron a ser totalmente trasformados por la luz de Cristo que nos da el Evangelio y la guía de su Espíritu.
La vida cristiana es pues una vida nueva, en la que uno busca no su propia voluntad sino la voluntad de Dios, lo que le agrada a Dios, con la convicción de que eso es lo mejor para uno mismo y para los demás. Así el cristiano es un don de Dios para el mundo. Tanto ama al mundo que te envía a ti, como hijo de Dios, para ser luz y sal, para irradiar su sabiduría y su amor por las diversas obras de caridad, según los carismas que cada uno recibe del mismo Espíritu Santo.
“Para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos… Por tanto, el que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo. Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por Cristo… somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ireconciliaos con Dios!”2 Co 5,15ss
“Si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos. Tanto en la vida como en la muerte pertenecemos al Señor.”Romanos 14:8
Somos ciudadanos del cielo, conciudadanos de los santos, miembros de su cuerpo. Cristo vino para reconciliarnos con Dios, para darnos comunión con El, no solo para darnos una moralidad para tener mejor comportamiento. Vino para que pasemos de la muerte a la vida, de estar sin Dios a tenerle a Él como nuestra alma y vida.
“Si han sido resucitados con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios.”Col 3
Los Siete Dolores de María
Los siete dolores de María se refieren a los siete acontecimientos principales en las vidas de Jesús y María: La profecía de Simeón, la huida a Egipto, la pérdida del Niño Jesús en Jerusalén, el encuentro de Jesús y María cuando el carga con su cruz hacia el Calvario, la crucifixión y muerte de Jesús, el descenso del Cuerpo de Cristo de la cruz y la sepultura de Jesús.
Estos acontecimientos muestran el grandísimo sufrimiento que padeció nuestro Señor y su Santísima Madre y recuerda a los cristianos que unamos nuestros propios sufrimientos con los de Jesús, imitando el ejemplo perfecto de María.
La devoción a los siete dolores de María data desde los primeros siglos de la cristiandad, teniendo a San Efrén, San Alfonso Ligorio y Santa Brígida de Suecia, como los promotores de esta devoción.
La devoción de los siete dolores se puede realizar recitando siete Ave Marías, siete rosarios o una novena, todos recitados mientras se medita cada uno de los dolores.
Lecturas de la Semana
Domingo: Hch 10, 34. 37-43/Sal 117, 1-2. 16-17. 22-23 (24)/Col 3, 1-4 o 1 Co 5, 6-8/Jn 20, 1-9 o Lc 24, 1-12
Lunes: Hch 2, 14. 22-33/Sal 15, 1-2 y 5. 7-8. 9-10. 11/Mt 28, 8-15
Martes: Hch 2, 36-41/Sal 32, 4-5. 18-19. 20 y 22/Jn 20, 11-18
Miércoles: Hch 3, 1-10/Sal 104, 1-2. 3-4. 6-7. 8-9/Lc 24, 13-35
Jueves: Hch 3, 11-26/Sal 8, 2 y 5. 6-7. 8-9/Lc 24, 35-48
Viernes: Hch 4, 1-12/Sal 117, 1-2 y 4. 22-24. 25-27/Jn 21, 1-14
Sábado: Hch 4, 13-21/Sal 117, 1 y 14-15. 16-18. 19-21/Mc 16, 9-15
Domingo Siguiente: Hch 5, 12-16/Sal 117, 2-4. 13-15. 22-24 (1)/Ap 1, 9-11. 12-13. 17-19/Jn 20, 19-31
Conmemoraciones de la Semana
Domingo: Domingo de Pascua
Lunes: Lunes de la octava de Pascua
Martes: Martes de la octava de Pascua; Día de la tierra
Miércoles: Miércoles de la octava de Pascua; Día de los profesionales administrativos
Jueves: Jueves de la octava de Pascua
Viernes: Viernes de la octava de Pascua; Día del árbol
Sábado: Sábado de la octava de Pascua
Domingo Siguiente: 2do Domingo de Pascua (de la Divina Misericordia)



