Vencedor de la Muerte
13vo Domingo del Tiempo Ordinario
“Te alabaré, Señor, eternamente.”Sal. 29
Jesús resucitado es vencedor de la muerte, de la suya y de la nuestra, y el dador de vida; acudamos a El con plena confianza, pues El es el camino de la verdad que nos lleva a la vida, no hay otro camino para liberarnos de la muerte, o lo que es peor, de la condenación. Si fuéramos conscientes de lo grave y del peligro no dejaríamos de ser sus discípulos y de seguirlo muy de cerca.
Alguien dijo que nuestra época ha perdido el sentido de pecado, lo cual es consecuencia lógica de perder el sentido de Dios, al perder la fe; de ahí viene la perdida de la moral que vivimos en la actualidad. Por ello se subestima o minusvalora la gravedad y seriedad del pecado, que es tan grave y que por ello lo llamamos mortal, pues nos quita la vida divina y causa muerte en muchos.
Teológica y bíblicamente es muy claro que van unidos el pecado y la muerte. Por el pecado entró la muerte en el mundo (Rm 5,12) por ello si quieres vencer la muerte debes vencer el pecado. Muchos lo creen imposible, pero Cristo lo hace posible, de hecho, para esto vino, para liberarnos del pecado que nos lleva a la muerte.
No vino Jesús para vencer las limitaciones humanas, enfermedades ni la necesidad de atravesar la muerte como El mismo la pasó. No nos quita la vulnerabilidad humana ni la torpeza, que son consecuencia del pecado, pero con su gracia divina, con el Espíritu Santo, podemos tener un corazón bueno que toma la decisión de buscar el bien y la voluntad de Dios, aunque puede equivocarse, tropezar y caer, debido a nuestra cortedad y debilidad humana, pero Dios con su gracia sana nuestra voluntad para que busque el bien.
Esto trae una vida nueva, para eso vino Jesús, para que tengamos vida en abundancia. Esta es la buena noticia: el Reino de Dios está a nuestro alcance (Lc 17,20s.). Podemos empezar a vivirlo ya si nos abrimos al Espíritu, pues ese Reino consiste en vivir los frutos del Espíritu Santo: Amor, Gozo, paz, bondad, amabilidad, mansedumbre, … (Ga 5,22).
“Por eso nos viene incluso el deseo de salir de este cuerpo para ir a vivir con el Señor. Pero ya sea en el destierro o en la patria, lo que nos importa es agradar al Señor. Pues todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo, para recibir cada uno lo que ha merecido en la vida presente por sus obras buenas o malas.”2 co 5, 8ss
“No crean ustedes que pueden engañar a Dios. Cada uno cosechará lo que haya sembrado. Si seguimos nuestros malos deseos, moriremos; pero si obedecemos al Espíritu, tendremos vida eterna. Así que no nos cansemos de hacer el bien porque, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a su tiempo. Siempre que nos sea posible, hagamos el bien a todos, pero especialmente a los hermanos en la fe.”Gálatas 6,7s
Lecturas de la Semana
Domingo: Sab 1, 13-15; 2, 23-24/Sal 29, 2. 4. 5-6. 11. 12. 13 (2)/2 Cor 8, 7. 9. 13-15/Mc 5, 21-43 0 5, 21-24. 35-43
Lunes: Am 2, 6-10. 13-16/Sal 49, 16-17. 18-19. 20-21. 22-23/Mt 8. 18-22
Martes: Am 3, 1-8; 4, 11-12/Sal 5, 4-6. 6-7. 8/Mt 8, 23-27
Miércoles: Ef 2, 19-22/Sal 116, 1. 2/Jn 20, 24-29
Jueves: Am 7, 10-17/Sal 18, 8. 9. 10. 11/Mt 9, 1-8
Viernes: Am 8, 4-6. 9-12/Sal 118, 2. 10. 20. 30. 40. 131/Mt 9, 9-13
Sábado: Am 9, 11-15/Sal 84, 9 y 10. 11-12. 13-14/Mt 9, 14-17
Domingo Siguiente: Ez 2, 2-5/Sal 122, 1-2. 2. 3-4 (2)/2 Cor 12, 7-10/Mc 6, 1-6
Conmemoraciones de la Semana
Domingo: 13vo Domingo del Tiempo Ordinario
LunesMiércoles: San Tomás, apóstol
Jueves: Día de la independencia (EEUU)
Viernes: San Antonio María Zaccaria, sacerdote; Santa Isabel de Portugal
Sábado: Santa María Goretti, virgen y mártir
Domingo Siguiente: 14vo Domingo del Tiempo Ordinario



