Esp Eng María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

La Cuaresma: Tiempo de Conversión

Primer Domingo de Cuaresma

El miércoles pasado comenzamos uno de los tiempos más significativos dentro del calendario litúrgico: La cuaresma. En su mensaje de cuaresma para este año, el Papa Francisco nos dice que La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor. Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona, porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a él y, con esta espera, manifiesta su voluntad de perdonar.

La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. El Santo Padre también dijo en su mensaje que la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor―que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador― nos muestra el camino a seguir. Que el Espíritu Santo nos guíe pues en nuestro camino hacia la conversión para que seamos capaces de redescubrir el don de la Palabra de Dios y que nos purifique del pecado que nos siega y para servir a Cristo en nuestro hermanos y hermanas necesitados. De verdad espero y pido a Dios que este tiempo de cuaresma de mucho fruto en nuestros corazones en la conversión y que sea una oportunidad para crecer en nuestra relación con Dios y experimentar su amor y su misericordia de una manera muy especial. Que ustedes y sus familias tengan un muy bendecido tiempo de Cuaresma.

Lecturas de la Semana

Lunes: Lv 19:1-2, 11-18; Sal 19 (18):8-10, 15; Mt 25:31-46
Martes: Is 55:10-11; Sal 34 (33):4-7, 16-19; Mt 6:7-15
Miércoles: Jon 3:1-10; Sal 51 (50):3-4, 12-13, 18-19; Lc 11:29-32
Jueves: Est C:12, 14-16, 23-25; Sal 138 (137):1-3, 7c-8; Mt 7:7-12
Viernes: Ez 18:21-28; Sal 130 (129):1-8; Mt 5:20-26
Sábado: Dt 26:16-19; Sal 119 (118):1-2, 4-5, 7-8; Mt 5:43-48
Domingo: Gn 12:1-4a; Sal 33 (32):4-5, 18-20, 22; 2 Tim 1:8b-10; Mt 17:1-9

Los Santos y Otras Celebraciones

Domingo: Primer Domingo de Cuaresma
Martes: Santas Perpetua y Felícitas
Miércoles: San Juan de Dios
Jueves: Santa Francisca de Roma
Viernes: Abstinencia
Sábado: Purim (conmemoración judía de la historia de Ester) comienza al atardecer

Fortaleza Ante La Tentación

El primer domingo del tiempo de Cuaresma siempre incluye el relato evangélico de la tentación del Señor Jesús en el desierto por el diablo. Este año tiene como trasfondo la primera lectura de Génesis, en la que se narra la primera tentación del diablo que ocurre en el jardín del Edén. El relato del Evangelio transcurre en el desierto. Los creyentes sabemos que la tentación viene tanto en nuestros propios jardines como en los desiertos de nuestra vida. La Cuaresma comienza, y nuestra atención se dirige a esa tentación dentro de nosotros de hacernos como Dios –queremos control, poder y respuesta a todas las dificiles preguntas de la vida. A nuestras comunidades de fe se les ofrece este tiempo de arrepentimiento para que podamos unir nuestro corazón al de otros en el diİcil camino de la conversión. Nos volvemos a Dios y hacia los demás buscando fortaleza ante la tentación.