Español English María Inmaculada
Iglesia Católica / Pacoima, CA

Conocimiento de la Verdad

Cuarto Domingo de Pascua

“El Señor es mi pastor, nada me faltará. Aleluya.”Sal. 22

Todo lo conocemos de modo parcial y con frecuencia solo superficialmente. Por ello podemos hablar de lo mismo muchas veces sin que nos suene
repetitivo ni tedioso, pues podemos ir profundizando más en el conocimiento de algo, llegando a otros niveles de comprensión, como quitándonos velos de los ojos y viendo con más claridad

La oración de meditación con Jesús es la que nos lleva a entrar en niveles más profundos de conocimiento de cada verdad de fe, como graduando
nuestra vista con el Señor y viendo más claro cada día. Es el trabajo de la asimilación de la verdad por el que debe pasar todo cristiano para poder llegar a ser verdadero discípulo de Cristo.

El ser discípulo no está solo en el conocimiento sino sobre todo en la vivencia de la palabra, pero esta se hace posible y más factible desde el conocimiento de la Palabra.

“Santifícalos en la verdad, tu palabra es la verdad.”Juan 17,17

“Mis palabras son Espíritu y vida.”Juan 6,63

“No solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de Dios.”Mt 4,4

“Yo tengo otro alimento que ustedes no conocen… mi alimento es hacer la voluntad de mi Padre y llevar a cabo su obra.”Juan 4,34

“Si se mantienen en mi palabra, serán realmente mis discípulos, conocerán la verdad,…”Juan 8,31

“Mis ovejas escuchan mi voz. las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.”Juan 10,4s

Así profundizando en la palabra nutrimos el alma, la fortalecemos y capacitamos con el Espíritu para ver como El, querer lo que él quiere y rechazar lo que él rechaza. Somos de los que escuchan a su buen pastor y le siguen, no ir tras otras voces.

Esta nutrición espiritual viene no solo al escuchar y meditar sino sobre todo al cumplir esa palabra, es entonces cuando llega a asimilarse la vitamina con toda su riqueza.

Así es como se llega a ser hijos en el Hijo, en quienes Dios se complace.

“Los guiados por el Espíritu esos son los hijos de Dios.”Romanos 8, 14

“A cuantos le recibieron, les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre.”Juan 1,12

Este conocimiento nos da Vida eterna (Juan 17,3) y por ello es como el Tesoro escondido cuyo valor es superior a todo lo que podría tener uno, como enseña Jesús en la parábola comparando el Reino de Dios (Mateo 13,44). Por ello dijo también Jesús:

“¿De qué le serviría a uno ganar el mundo entero si pierde su alma?”Marcos 8,36

Sin la Vida eterna, somos los más pobres y dignos de compasión.

San Pablo así lo reconoció muchas veces:

“Todo lo que tenía por ganancia, lo tengo por basura comparado con el conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor…”Filipenses 3,7s

Lecturas de la Semana

Lunes: Hch 11:1-18; Sal 42 (41):2-3; 43:3, 4; Jn 10:11-18 o (por la memoria) Gn 1:26 — 2:3 o Col 3:14-15, 17, 23-24; Sal 90 (89):2-4, 12-14, 16; Mt 13:54-58
Martes: Hch 11:19-26; Sal 87 (86):1b-7; Jn 10:22- 30
Miércoles: Hch 12:24 — 13:5a; Sal 67 (66):2-3, 5, 6, 8; Jn 12:44-50
Jueves: Hch 13:13-25; Sal 89 (88):2-3, 21-22, 25, 27; Jn 13:16-20
Viernes: Hch 13:26-33; Sal 2:6-11ab; Jn 14:1-6
Sábado: Hch 13:44-52; Sal 98 (97):1-4; Jn 14:7-14
Domingo: Hch 6:1-7; Sal 33 (32):1-2, 4-5, 18-19; 1 Pe 2:4-9; Jn 14:1-12